¿Qué es el inmobiliario como servicio?
El inmobiliario como servicio se refiere a un nuevo enfoque de gestión de edificios corporativos en el que los espacios ya no se consideran únicamente superficies fijas, sino un conjunto de servicios accesibles bajo demanda.
En este modelo, las oficinas, los aparcamientos, las salas de reuniones y los espacios colaborativos se gestionan como recursos flexibles y pueden reservarse en función de las necesidades reales de los empleados.
El objetivo ya no es simplemente ocupar un edificio, sino ofrecer una experiencia de trabajo completa, fluida y adaptada a los modelos de trabajo híbrido.
¿Por qué está creciendo el inmobiliario como servicio en las empresas?
La transición hacia el trabajo híbrido, la generalización del flex office y la necesidad de optimizar los costes inmobiliarios han transformado profundamente el uso de las oficinas.
Hoy en día, las empresas deben gestionar tasas de ocupación variables, espacios infrautilizados y expectativas cada vez mayores de flexibilidad.
El inmobiliario como servicio responde a estos retos convirtiendo los edificios en plataformas de servicios: los espacios dejan de ser estáticos para convertirse en recursos activables, reservables y ajustables de forma continua.
¿Cómo funciona el inmobiliario como servicio?
Su funcionamiento se basa en la digitalización de los espacios y su uso compartido.
Los empleados acceden a una única aplicación (como Sharvy) para reservar y utilizar los distintos recursos de la empresa: puestos de trabajo, salas de reuniones, plazas de aparcamiento, puntos de recarga para vehículos eléctricos y espacios para eventos.
Los espacios se gestionan según reglas dinámicas: tasas de ocupación, presencia en el sitio, equipos, días de teletrabajo, prioridades de negocio, etc.
Este enfoque permite adaptar continuamente el inmobiliario a las necesidades reales, en lugar de funcionar con asignaciones fijas y rígidas.
El papel de soluciones como Sharvy en el inmobiliario como servicio
En la práctica, Sharvy actúa como un punto de acceso único a todos los servicios del edificio: puestos de trabajo, salas de reuniones, aparcamientos de empresa, puntos de recarga o zonas específicas.
Por ejemplo, un empleado puede reservar su puesto de trabajo en una zona dedicada a su equipo (como una zona de RR. HH. o de proyecto), garantizando una mejor coherencia entre la presencia física y la organización de los equipos. Al mismo tiempo, puede reservar una plaza de aparcamiento asociada sin necesidad de utilizar varias herramientas.
En otro caso, si un empleado no se presenta en el sitio (no-show), su puesto de trabajo o plaza de aparcamiento se libera automáticamente y se pone a disposición de otro usuario, lo que mejora inmediatamente la tasa de ocupación real de los espacios.
La empresa también puede estructurar de forma precisa sus usos: reservar ciertas zonas exclusivamente para determinados departamentos, priorizar plazas cercanas a las entradas para visitantes o gestionar reglas de rotación para evitar la monopolización de recursos.
En los aparcamientos, esto puede traducirse en ejemplos muy concretos: asignación automática de las plazas más cercanas para visitantes, llenado inteligente planta por planta o asignación prioritaria de puntos de recarga según las reglas definidas por la empresa.
Gracias a los datos procedentes de las reservas y de la presencia real en el sitio, las organizaciones pueden ajustar continuamente su inmobiliario, comprender los usos reales y optimizar cada espacio como un servicio vivo en lugar de un activo fijo.
¿Cuáles son los beneficios del inmobiliario como servicio?
El inmobiliario como servicio permite a las empresas aprovechar mejor sus espacios al tiempo que mejora la experiencia de los empleados.
Reduce los espacios infrautilizados, optimiza los costes inmobiliarios y facilita la adaptación a los nuevos modelos de trabajo híbrido.
Para los empleados, ofrece una experiencia más fluida, con espacios accesibles bajo demanda y mejor adaptados a las necesidades diarias.
Por último, permite a las direcciones inmobiliarias, de RR. HH. y de servicios generales gestionar los edificios de forma más estratégica, gracias a una visión basada en los usos reales.