La instalación de puntos de recarga en las empresas se ha convertido en algo imprescindible con el auge de los vehículos eléctricos. Pero la cuestión fundamental no se limita a la instalación: se trata, sobre todo, de cómo implementarlos y gestionarlos en el día a día.
Ya que una estación de recarga nunca funciona de forma aislada. Se integra en un aparcamiento, donde a veces la comparten varias empresas, con necesidades que evolucionan y empleados que deben coordinarse. Muy pronto surge una pregunta sencilla: ¿qué solución elegir entre compra, leasing o servicio llave en mano?
La compra permite mantener el control sobre el equipo, el leasing ofrece mayor flexibilidad financiera, mientras que el servicio llave en mano va más allá al simplificar todo el sistema, especialmente en lo que respecta a la gestión y el funcionamiento diario.
Queda, por tanto, elegir el enfoque más adecuado para su empresa y su aparcamiento, en función de sus necesidades, sus recursos y el nivel de gestión que desee. En este artículo nos centramos en ello.
Las necesidades de las empresas ante la recarga eléctrica.
Con el auge de los vehículos eléctricos, las empresas deben dar respuesta a nuevos usos en sus aparcamientos. La recarga ya no es un servicio, sino un auténtico elemento de atractivo y comodidad para los empleados.
Las necesidades son múltiples:
- Facilitar la recarga en el día a día (recargar durante la jornada laboral).
- Gestionar un recurso limitado (plazas y puntos de recarga inferiores a la demanda).
- Evitar tensiones y desequilibrios en el uso (monopolización de los puntos de recarga).
- Anticiparse a una adopción que se acelera (IRVE capaz de evolucionar con el tiempo).
En este contexto, el aparcamiento de empresa cambia de estatus. Ya no se trata de un simple espacio de estacionamiento, sino de un entorno que hay que gestionar, donde el valor no proviene únicamente de los puntos de recarga instalados, sino sobre todo de la forma en que se organizan y utilizan a diario.
Opción 1: Adquirir directamente las puntos de recarga.
↪ Una forma de controlar su infraestructura, pero asumiendo la gestión.
La compra de puntos de recarga suele ser la primera reacción de las empresas. Este enfoque consiste en invertir directamente en la infraestructura para convertirse en su propietario y mantener el control total sobre ella. Sin embargo, implica una inversión inicial mayor que las demás opciones, que no se limita al material: también hay que tener en cuenta los trabajos de instalación (electricidad, cableado, adecuación a la normativa), las posibles adaptaciones del aparcamiento, así como las herramientas de supervisión si son necesarias.
Esta opción suele inscribirse en una lógica a largo plazo, para empresas capaces de absorber esta inversión y que desean controlar sus equipos.
Pero una vez instaladas las estaciones de recarga, comienza el verdadero reto: organizar su uso diario. Es necesario entonces definir las normas de acceso (quién puede recargar, en qué momento y durante cuánto tiempo), gestionar las prioridades entre empleados y departamentos, realizar un seguimiento del consumo y garantizar el mantenimiento, así como la asistencia en caso de incidencia.
Sin las herramientas adecuadas, esta gestión puede convertirse rápidamente en una tarea que requiere mucho tiempo y generar tensiones entre los usuarios.
↪ ¿Para qué tipo de empresa?
Esta opción resulta, por tanto, especialmente adecuada para aquellas empresas que desean mantener un control total sobre su infraestructura, disponen de recursos internos para garantizar su funcionamiento y cuentan con un aparcamiento relativamente sencillo de organizar. Sin embargo, esto requiere, a cambio, la capacidad de gestionar la complejidad operativa en el día a día.
Opción 2: Realizar un contrato de arrendamiento para instalar puntos de recarga.
↪ Una forma de aligerar la inversión, pero conservando la gestión.
El arrendamiento de puntos de recarga permite a las empresas equiparse sin tener que realizar una inversión inicial demasiado elevada. El principio es sencillo: los puntos de recarga se alquilan durante un periodo determinado, con cuotas mensuales que permiten distribuir el coste a lo largo del tiempo. Este enfoque resulta especialmente atractivo para las empresas que desean preservar su liquidez al tiempo que avanzan en su transición hacia la movilidad eléctrica.
Más allá del aspecto financiero, el arrendamiento también ofrece cierta flexibilidad. Permite renovar más fácilmente los equipos al finalizar el contrato y beneficiarse de tecnologías más recientes. Sin embargo, esta flexibilidad sigue estando sujeta a las condiciones contractuales, con un compromiso de varios años.
Pero, al igual que en el caso de la compra, el leasing no resuelve la cuestión del uso. Una vez instaladas las estaciones de recarga, la empresa debe seguir organizando su uso: definir las normas de acceso, gestionar las prioridades, realizar un seguimiento del consumo y coordinar a los usuarios. En otras palabras, la financiación se simplifica, pero la gestión operativa sigue siendo responsabilidad de la empresa.
↪ ¿Para qué tipo de empresa?
Esta opción resulta especialmente adecuada para empresas que desean limitar su inversión inicial, beneficiarse de una mayor visibilidad presupuestaria y avanzar progresivamente en su equipamiento. Por el contrario, supone ser capaz de gestionar internamente el uso de las estaciones de recarga y las posibles limitaciones relacionadas con el aparcamiento.
Opción 3: El servicio llave en mano.
↪ Una solución completa, desde la instalación hasta la gestión de las estaciones de recarga.
El servicio llave en mano consiste en confiar la totalidad del proyecto a un único proveedor (por ejemplo, la solución Sharvy): desde la elección de las estaciones hasta su gestión diaria. La empresa ya no se limita a equiparse, sino que también delega la explotación de su infraestructura de recarga.
Este enfoque suele incluir la instalación de las estaciones, su mantenimiento, pero sobre todo la gestión operativa: organización de los accesos, distribución de los usos, seguimiento de las sesiones de recarga y optimización del uso de las plazas disponibles.
La principal ventaja es sencilla: la empresa ya no tiene que gestionar la complejidad. Las estaciones se utilizan de forma equitativa, las normas están automatizadas y los empleados disfrutan de una experiencia sin complicaciones. La recarga se convierte en un servicio integrado en el aparcamiento de la empresa, sin carga adicional para los equipos internos.
Este modelo también es evolutivo. Permite añadir puntos de recarga a medida que aumentan las necesidades, ajustar las normas de uso y realizar un seguimiento preciso de los usos a lo largo del tiempo, sin que ello suponga una intervención compleja por parte de la empresa.
↪ ¿Para qué tipo de empresa?
Este modelo está especialmente dirigido a empresas que desean centrarse en su actividad principal, sin tener que gestionar el funcionamiento diario de las estaciones de recarga. También resulta especialmente adecuado para entornos complejos: aparcamientos compartidos, alta demanda, diversidad de usos entre empleados, visitantes y flotas.
Instalación de puntos de recarga eléctricos en la empresa: comparación de las tres soluciones.
Comparar estos tres enfoques permite, sobre todo , poner de relieve un punto central: la cuestión de las estaciones de recarga en la empresa no se limita a una elección financiera, sino a una elección de organización en el día a día.
La compra aporta control, pero implica una gestión interna completa. El leasing facilita la inversión, pero no simplifica la explotación. En cuanto al servicio llave en mano, permite ir más allá al integrar no solo la instalación, sino también la gestión de los usos y la optimización del aparcamiento de la empresa.
En la práctica, en cuanto los aparcamientos se convierten en compartidos, la demanda aumenta y los usos se vuelven más complejos, la cuestión ya no es solo « cómo equiparse », sino « cómo hacer funcionar el sistema de forma sencilla y eficaz a largo plazo ».
Es precisamente en este contexto donde Sharvy se impone como una solución llave en mano especialmente adecuada. Al combinar puntos de recarga y gestión inteligente de plazas de aparcamiento, permite a las empresas transformar un tema complejo en un servicio equitativo y fácil de gestionar en el día a día.
La solución Sharvy para gestionar sus puntos de recarga eléctricos en la empresa.
Más allá de la elección entre compra, leasing o servicio llave en mano, hay un aspecto que a menudo se subestima: la gestión real de las estaciones una vez instaladas. Es precisamente en este ámbito donde Sharvy ofrece una respuesta concreta, integrando la recarga eléctrica en una gestión global e inteligente del aparcamiento de la empresa.
↪ Un enfoque centrado en el aparcamiento, no solo en las estaciones de recarga.
En muchas empresas, las plazas son limitadas, a veces compartidas entre varios equipos e incluso entre varias empresas. En este contexto, la recarga no puede gestionarse « al azar ». Es necesario organizar los usos, evitar conflictos y garantizar una distribución equitativa. Eso es exactamente lo que permite la solución Sharvy.
En la práctica, los empleados no reservan directamente una estación de recarga, sino una plaza de aparcamiento equipada con una estación de recarga. Esto permite integrar la recarga en la lógica global del aparcamiento, sin crear un sistema paralelo difícil de gestionar.
Cuando un usuario reserva una plaza, sabe de antemano que podrá conectar su vehículo mientras esté en la oficina, según las normas definidas por la empresa.
Además, para evitar un uso desequilibrado (que siempre sean los mismos usuarios los que ocupen las mejores plazas), Sharvy se basa en un algoritmo equitativo.
La asignación de las plazas equipadas con puntos de recarga se optimiza, en particular, teniendo en cuenta el historial de reservas en un periodo móvil (por ejemplo, los últimos 60 días). El objetivo es sencillo: garantizar una distribución justa de los accesos a lo largo del tiempo, para que todos los empleados puedan beneficiarse de la recarga de forma equitativa.
Por último, Sharvy permite aplicar normas de uso adaptadas a las necesidades de la empresa: duración de la estancia, rotación de vehículos, priorización de determinados perfiles (personas con movilidad reducida, mujeres embarazadas, etc.) y optimización de la tasa de ocupación de los puntos de recarga. Todo funciona de forma automatizada, lo que reduce considerablemente la gestión manual por parte de la empresa.
↪ Una respuesta a los retos reales de las empresas.
Sharvy da respuesta a problemas muy concretos a los que se enfrentan las empresas: el rápido aumento de los vehículos eléctricos, los aparcamientos a menudo compartidos o con alta demanda, y una capacidad de recarga limitada frente a una demanda creciente.
En este contexto, la prioridad es simplificar la gestión diaria al tiempo que se garantiza un uso fluido de los recursos. Sin una organización adecuada, pueden surgir rápidamente conflictos de uso entre los empleados, de ahí el interés de un sistema estructurado que permita distribuir mejor y anticipar las necesidades.
En conclusión
La implantación de puntos de recarga eléctricos en la empresa no se reduce a una simple elección de equipamiento. Compra, leasing o servicio llave en mano: cada opción responde a una lógica diferente en términos de inversión, flexibilidad y, sobre todo, gestión diaria.
Si bien la compra prima el control y el leasing la flexibilidad financiera, ambos modelos dejan, no obstante , una parte importante de la complejidad operativa en manos de la empresa. Sin embargo, con el auge de los vehículos eléctricos y la creciente presión sobre los aparcamientos, es precisamente la gestión del uso lo que se convierte en el verdadero reto.
En este contexto, las soluciones integradas cobran cada vez más importancia. Actores como Sharvy permiten ir más allá de la simple instalación, combinando puntos de recarga con una gestión inteligente de las plazas y de las recargas.
¿Tiene alguna pregunta? ¡Consulte la siguiente pregunta frecuente!
¿Cuánto tiempo se tarda en instalar puntos de recarga en una empresa?
El plazo depende del número de puntos de recarga y de la complejidad del emplazamiento. Por término medio, hay que contar entre 4 semanas y 2 meses, incluyendo el estudio técnico, las obras y la puesta en servicio.
¿Es posible facturar la recarga a los usuarios?
Sí. Las empresas pueden optar por ofrecer la recarga de forma gratuita, parcialmente de pago o totalmente facturada a los usuarios según una tarifa definida. Sharvy también integra en su aplicación una sección dedicada a la facturación de las plazas de aparcamiento y los puntos de recarga.
¿Desea saber más? ¡Consulte nuestros últimos artículos para mantenerse al día!
Cómo Sharvy ayuda a los CIO a proteger los accesos y los datos del aparcamiento?
¿Por qué la seguridad de los accesos y los datos del aparcamiento corporativo es un tema crítico para los CIO? ¿Cómo puede ayudarles Sharvy?
Movilidad como servicio: ¿cómo transformar el aparcamiento de la empresa en un centro de movilidad?
¿Cómo transformar un aparcamiento de empresa en un centro de movilidad? ¿Qué papel desempeña la movilidad como servicio en esta evolución? Enfoque.
7 señales de que es hora de dejar la gestión manual de su aparcamiento!
Retrasos, errores e insatisfacción: 7 señales de que la gestión manual de su aparcamiento de empresa ha llegado a su límite.
SOLUCIÓN DE GESTIÓN DE APARCAMIENTOS Y ESPACIOS DE TRABAJO
Gestión de aparcamientos - Control de puntos de recarga - Desk booking - Reserva por franjas horarias
SUSCRÍBETE AL BOLETÍN INFORMATIVO
Una vez al mes, recibe por correo electrónico las últimas tendencias en aparcamientos y lugares de trabajo.











