¿Qué es la facturación multiuso en una empresa?

La facturación multiuso permite a una empresa gestionar, automatizar y supervisar la facturación de distintos servicios internos dentro de una misma plataforma. A través de una aplicación dedicada, el gestor puede seguir los consumos y generar automáticamente facturas:

• Por usuario (empleados, visitantes, proveedores, empresas vecinas, etc.)
• Por servicio (recarga eléctrica, aparcamiento de empresa, movilidad sostenible, equipamientos, etc.)
• Por periodo (semanal, mensual, trimestral, anual, etc.)

Esto no solo permite aplicar reglas tarifarias personalizadas (por uso, tarifa fija, por kWh, por franja horaria, etc.), sino también obtener una visión global consolidada de todos los gastos e ingresos relacionados con los servicios internos.

Con una aplicación dedicada (como Sharvy), el gestor puede:

• Consultar el historial de reservas y consumos
• Filtrar por usuario, servicio, edificio o periodo
• Generar automáticamente informes de facturación
• Definir reglas tarifarias y condiciones de acceso
• Exportar los datos para los departamentos contables o financieros

Este sistema evita manipulaciones manuales, errores de cálculo, seguimientos en hojas de cálculo y, sobre todo, la complejidad administrativa.

¿Qué servicios pueden integrarse en una facturación multiuso?

La facturación multiuso está diseñada para agrupar en un solo sistema todos los servicios compartidos que ofrece una empresa. Puede incluir servicios relacionados con la movilidad, las infraestructuras o los equipamientos internos.

Entre los más habituales se encuentran:

El aparcamiento: facturación del uso puntual o regular de las plazas en el aparcamiento de empresa, especialmente cuando la empresa desea valorizar plazas premium o asignadas bajo demanda.

La recarga eléctrica: facturación por kWh, por tiempo de recarga o mediante tarifa fija, para cubrir los costes energéticos de los puntos de recarga de vehículos eléctricos.

La movilidad sostenible: alquiler o acceso a una flota de bicicletas, patinetes, scooters u otros equipamientos de movilidad interna.

Los equipamientos compartidos: espacios de coworking, equipamiento deportivo o tecnológico puesto a disposición de los empleados.

Servicios temporales o eventuales: acceso a aparcamientos para visitantes, reservas puntuales de espacios o uso de material para un evento interno.

Gracias a este enfoque modular, la empresa puede integrar únicamente los servicios que desea valorizar o facturar, ampliando progresivamente su ecosistema sin modificar toda su estructura de gestión.

¿Cuáles son las ventajas de la facturación multiuso para la empresa?

La facturación multiuso ofrece a la empresa un auténtico impulso de simplificación y eficiencia. Al centralizar todos los servicios internos en una sola plataforma, automatiza la facturación, reduce la carga administrativa y evita errores derivados de los procesos manuales.

Este sistema también contribuye a optimizar las infraestructuras existentes. Al valorizar recursos a menudo infrautilizados (como la movilidad sostenible), la empresa puede transformar algunos costes fijos en fuentes adicionales de ingresos.

Además, la flexibilidad es una ventaja clave: cada servicio puede asociarse a sus propias reglas tarifarias, condiciones de acceso y tipos de usuarios, lo que permite adaptar la facturación a las necesidades reales del sitio.

Por último, la facturación multiuso encaja en una dinámica positiva de RSE. Al hacer visibles los usos y consumos, fomenta comportamientos más responsables, impulsa la adopción de movilidades sostenibles y acompaña a las empresas en su transición energética, especialmente mediante una gestión razonada de la recarga eléctrica.